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jueves, 31 de octubre de 2013

En el centro de la tierra


Viajar al centro de  
la tierra con vos
y juntos ver el lado
claro de la vida
con vos estoy en armonía

domingo, 27 de octubre de 2013


Animarse


     Animarse es decir que sí dos veces. Animarse es atreverse a hacer o decir algo que antes veías lejano o imposible. Es jugartela por algo que deseabas hace un tiempo. La palabra animarse viene del latín "difícil". Ese algo que estas intentando realizar es bastante complicado y por eso debes cambiar de rumbo tu historia.

     Sentís una corazonada que te dice no tengo que perder más tiempo, el día es hoy. Así que inflas el pecho de aire y te animas a hacer eso que te quitaba horas de sueño o al fin vas a decirle al chico/chica que te gusta lo que sentís por él/ella.


     La verdad no es muy importante lo que vaya a suceder después de tu valentía, porque comunicaste tus sentimientos y emociones con el corazón en la mano y rompiste barreras que tenías con vos mismo. En fin, perdiste la vergüenza. Ya sos una mejor persona, alguien que supo luchar por lo que quiere, alguien que no necesito de otro para lograr una pequeña revolución.


     Ahora a no perder más tiempo, mañana puede ser demasiado tarde. 

viernes, 18 de octubre de 2013

La Soledad

     Sola yo, no se por donde empezar. Estoy perdida sin un amor, vagando por las calles en busca de afecto desmedido. Tendría que considerarme dichosa por tener amigos y familia afectuosos, pero como soy adicta al amor siempre quiero mas. Tantas son mis intenciones de sentir afecto que no entiendo como hacen algunas personas que andan solas por ahí sin más compañía que su alma.

     Entre letras de libros de poemas de amor intento encontrarte y así nado en un mar de motivos para encontrarte. Veo lejanas las épocas en que yo supe amar y ahora sin sentimiento alguno por alguien mendigo y desparramo mi soledad en historias que les cuento a mis amigos, siempre disfrazadas claro con mi boca que sonríe y mi mirada taciturna

     ¿A donde estas amor? Decime donde estas y yo sin más preámbulos iré a buscarte. Decime donde estas y prometo entregarte mis miserias y falsedades para convertirlas en alegrías y carnavales. Tantas son las noches en que me he sentido triste, tantas son las noches que he soñado con rostros vacíos, y me pregunto que tengo que hacer para merecer el amor.

     Ahora amado mío es cuando requiero tu atención inmediata. Quiero que seas perfecto para mí, te conservo invisible en mi mente y solo imagino tu personalidad: afectuoso, fiel, compañero y perseverante. No es tan complicado que seas así. Conozco y admiro muchos hombres pero ninguno ha logrado erizar mi piel, paralizarme el corazón hasta dejar de respirar. Es así que andaré con señores de compañía que me ayudaran a pasar un buen rato.

     Cuando los planetas se aliñen, cuando las estrellas brillen aún mas, cuando la música sea más bella, yo te seguiré esperando porque nada me apura y sé que algún día llegará nuestro encuentro tan soñado.

jueves, 17 de octubre de 2013

Fanatismo

     

     El fanatismo es esa fiebre que sentís cuando te gusta un cantante o una banda. Es ese encanto primaveral que nace como algo nuevo y genial. Es la pasión que te late en la sangre. Son los aullidos que pegás cuando ves a tus ídolos en el escecenario.
     
     Al principio quedas cautivado, cuando pensabas que nada nuevo podría surgir, cuando pensabas que nada te podría sorprender, cuando sabías que el único fanatismo que sentías era por vos mismo; aparecen de la nada esos artistas que te hacen volar la peluca, y su música te transporta a nuevos mundos.
   
     Eso me pasó a mí personalmente. Yo no era fanática de nada, hasta que un día apareció Tan Bionica y rápìdamente se conviertieron en el amor de mi vida, la razón de mi existir. Me obsesioné a tal punto de ver todos los dias sus twitter o su canal de youtube. Pero me pasó algo raro. Cuando mi grupo se hizo muy famoso me sentí frustrada. Yo quería que a mi banda favorita la siga un grupo selecto de gente que ama al amor y a la poesía. Pero una no puede prohibirle a las personas que grupo seguir.
   
     Gracias a mi fanatismo conocí personas muy interesantes que compartían mis gustos musicales y podíamos hablar de eso por horas y horas.

     Hoy en día los sigo escuchando, pero ya me pasó la fiebre. Estaba como enceguecida. Ese grupo provocó un efecto hipnotizador en mí, me sentía identificada con casi todas las canciones y a veces fantaseaba con que alguien me cante y me dedique alguna canción de ellos. Obviamente si me canta Santiago sería muchísimo mejor, pero no tengo trato. Lo conocí y al resto también. Digamos que algunos de la banda no estaban de tan buen humor, pero igualmente los conocí y dejaron de ser imposibles, dejaron de ser un anhelo, dejaron de ser una especie de seres trascendentales que no podía ni ver ni tocar.
Me encantan sus letras y como prueban día a día que una banda no necesita un gran cantante; necesita talento y una sensibilidad que configure la identidad del grupo.
   
     El amor por la música esta en cada una de las personas y está en nosotros convertirnos en locos fans.

¿Por qué corremos?

     
     Cuando alguien ve a una persona corriendo, por lo general es porque ese alguien esta en apuros. También suele pasar que ocurrió algo importante, que hay algún lío.
       
     Pero nosotros, los que elegimos correr voluntariamente ¿por qué corremos? Tal vez porque queremos relajarnos o sentirnos mejor por algo que nos pasa. Además hay personas que corren por hobby o para entrenar. Esas personas que aman el deporte. Que viven el día a día con adrenalina. Que tienen la fuerza necesaria para levantarse de la cama con energía, con la fuerza necesaria para realizar cualquier acción.
       
     Una vez que empezas a correr los problemas van desapareciendo sustancialmente. Poco a poco vas sintiendo la brisa en tus oídos. Ves pasar la gente y los árboles como si fueran cosas sin importancia. No tenés tiempo para pensar, tu cuerpo va como levitando. Tus pasos avanzan con las rodillas cada vez más arriba. Nada te puede detener, por no llevaste el celular claro. Entonces levantas el ritmo, y te sentís una máquina que todo lo puedo lograr. Pero lo más importante, te sentís libre. Libre como un ave, valiente como un león y perdés toda la sensibilidad que llevabas dentro. Lo grandioso: sólo te queda mirar y seguir para adelante. Llegaste al instante en que lo único que importa es el pavimento y vos. 
      
     Terminaste, es el momento de parar. Respiras satisfecho, diste todo de vos. Se te dibuja una sonrisa en la cara y pensás: mañana a la misma hora.